Los talleres de vehículos industriales en Valencia están familiarizados con la presencia de lunas y cristales tintados en algunos automóviles comerciales.

Se trata de una decisión importante en muchos sectores y ámbitos, que trasciende el factor meramente estético y que, por otra parte, puede adquirir un valor estratégico. Por eso, en los talleres de vehículos industriales en Valencia pueden ayudarte a decidir al respecto según tus circunstancias.

Evidentemente, oscurecer los cristales de una furgoneta de carga ofrece un plus adicional de intimidad y ocultación. En algunas ocasiones, a las entregas y los envíos que se realizan les conviene esa discreción que este tipo de lunas proporcionan. ¿Quieres un ejemplo? Imagínate un transportista de artículos de sex shop. No pasa nada porque este tipo de productos ya están plenamente aceptados, pero no cabe duda de que muchos receptores pueden preferir un mayor anonimato al recibir sus pedidos. Además, los furgones blindados que transportan dinero, joyas o lingotes también tienen siempre estos cristales tintados o, directamente, han sido eliminados. No hace falta explicar por qué.

Desde un punto de vista de imagen corporativa, los cristales de los vehículos comerciales se tintan u oscurecen en ocasiones para convertirlos en espacios publicitarios más llamativos y vistosos.

Pero, sin lugar dudas, el motivo principal por el que algunos propietarios tintan estas lunas es funcional y técnico. Este sistema asegura una absorción mucho mayor de los rayos solares, motivo por el cual la temperatura interior del vehículo desciende considerablemente, en función de las características físicas de la lámina o el material empleados. En consecuencia, la conservación de los productos transportados mejora —en algunos casos—, al tiempo que es posible regular el aire acondicionado y conseguir un ahorro sustancial en combustible.

Así que ya lo sabes. Somos especialistas en vehículos industriales. Si necesitas reparar el tuyo, no dudes en visitarnos. En Talleres Voramar tenemos lo que buscas: profesionalidad, calidad y criterio.